Teníamos un amor. Un amor que nos absorbía, que nos devoraba. Era un amor terrible, feroz, salvaje, pero era único, y era nuestro.
sábado, 27 de septiembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
Yo no pedí!
Yo no pedí sentir esto por ti, te fuiste metiendo poco a poco, ahora no se que hacer con esto, con esta necesidad de saber de ti, de tenerte, de sentirte, de pensarte... de amarte.
Adios???
Te digo adiós y acaso te quiero todavía. Quizá no he de olvidarte pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco, me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé mucho... No sé si te amé poco. Pero si sé que nunca volveré a amar así. Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo, tal vez empiezo a amarte como jamás te amé. Te digo adiós, y acaso con esta despedida mi más hermoso sueño muere dentro de mi... Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.