Un abrazo no se explica, un beso no se pide, el sexo no se exige y el amor no se suplica.
Y cuando ya no estás extraño hasta lo que se me habia olvidado extrañar, como si tu ausencia avivara los recuerdos.
Aun siento la necesidad de correr a buscarte, tomarte de la cintura y besarte, así de pronto, sin un motivo o razón, sólo porque te amo... aún te amo.
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